Desde 1957 las normas técnicas que
regulaban el sector de la edificación, conocidas como normas MV, eran
competencia del Ministerio de la Vivienda. Esta reglamentación se
desarrollaba por la Dirección General de Arquitectura del Ministerio de
Gobernación, una institución que fue creada en 1937.
Estas reglas se transformaron en las Normas
Básicas de la Edificación (NBE) en 1977, cuando el Gobierno decidió
crear un marco unificado para toda la normativa relacionada con la
edificación. Su aplicación era de obligado cumplimiento para los agentes
del sector. A las NBE se le añadieron las Normas Tecnológicas de la
Edificación (NTE) para completar el marco regulatorio. Estas
especificaciones no tenían carácter obligatorio y servían como el
desarrollo operativo de las NBE.